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CARNAVAL

TARAZONA DE LA MANCHA

DECLARADOS DE INTERES TURISTICO REGIONAL

CARNAVALEROS DE HONOR


Definición de "carnavalero de honor": Personaje del carnaval de Tarazona de la Mancha característico por sus disfraces, su modo de interpretar el número y por formar parte de la historia del carnaval.


La lista está formada por:

1. Francisco "el Rojete" ( 2018 )

Nuestro querido “Rojete”, que aunque muchos no conozcan su nombre, se llama Francisco López Córdoba, será el primer Carnavalero de Honor (con título) que tenga Tarazona de la Mancha.
Galardón que se estrena en 2018, por el que se pretende reconocer a todos aquellos tarazoneros que se han convertido en iconos de nuestro Carnaval; en emblemas de una fiesta hecha por el pueblo y para el pueblo. En el caso del Rojete, qué decir de una persona que con 17 años comenzó a encabezar el desfile del domingo, por delante de la cuba de la Comparsa el Trago, y que a sus 82 años aguarda con la misma ilusión que llegue ese momento. Desde hace 36 carnavales lo hace disfrazado de Cantinflas, su ídolo de siempre y ahora también su personaje, ese que ya aguarda en el baúl esperando, un año más, salir a derrochar alegría entre sus vecinos.
Sus primeros recuerdos carnavaleros le trasladan a una Tarazona ferviente, con Pepe Núñez de alcalde, y en la que de disfraz bien bastaba con una careta y una sábana.


Muy distinta a la actual, que, como él dice, vive cada vez con más fuerza esta fiesta, gracias en parte a sus numerosas peñas.
Es sin duda un Carnaval diferente, pero no por ello el “Rojete” ha dejado de disfrutarlo igual. Su secreto: no excederse con el alcohol. Asegura que de esta forma podrá seguir dando la murga por mucho tiempo. Y cuando llegue el momento que él no pueda hacerlo (que esperemos sea de aquí a muchos años), no se preocupen, pues ya ha buscado sucesor: su nieto, el que ya ha comenzado a hacer sus pinitos emulando a su abuelo emulando a Cantinflas. Y es que ya lo dice el refrán: de buena casa, buena brasa.


2. Abraham ( 2019 )

Que empiece el Carnaval, que él ya tiene preparado su vestido de flamenca y a Doña Croqueta. Son éstos los disfraces más emblemáticos del repertorio de nuestro Carnavalero de Honor, Abraham Picazo Moraga, pero no los únicos. Y es que, desde que comenzara a disfrazarse con 4 años, son ya 70 los carnavales que lleva a sus espaldas.
Inicios que recuerda con nostalgia y en los que su abuelo Abraham tuvo mucho que ver, él y su empeño de salir de Carnaval aunque estuviera prohibido, lo que le costó alguna que otra noche en el cuartelillo.
Pese a tenerlos que compaginar con la hostelería, son muy pocos “los febreros de disfraces” que Abraham se ha perdido; ninguno, nos cuenta, desde que hace 40 años fundara, junto a un grupo de amigos, la Comparsa El Trago.
En esa época, el Carnaval era disfrazarse y recorrer las calles del pueblo tocando música y repartiendo cuerva. Y así siguen. Al igual que, según nuestro homenajeado, se mantiene también la esencia de esta fiesta que en Tarazona se vive de manera única. Ahora hay muchos chismes, nos dice, pero sigue habiendo mucho y bueno Carnaval de calle.


Recuerdos que se entremezclan en la memoria de nuestro honorable Carnavalero con anécdotas propias de una afición que, por momentos, ha ido más allá de la semana de Carnaval. Como la vez que disfrazado de Doña Croqueta, con consentimiento del alcalde Francho, hizo el paseíllo en una corrida de toros en la que se anunciaba el maestro Luis Francisco Esplá, o por no hablar del día en el que acabó compartiendo escenario en el Teatro Circo de Albacete junto a Juanito Navarro. Historias que dan muestra de la pasión carnavalera de Abraham, y que ahora comparte también con su hijo Pedro Luis, que aun estando en Lanzarote, viaja todos los años para disfrutar de estos días en su pueblo.
No se olvida, por supuesto, del resto de la familia, pues aunque no lo vivan con la misma entrega, también forman y han formado parte de su trayectoria carnavalesca, esa que ahora se ve reconocida con un galardón, el de Carnavalero de Honor, que agradece profundamente, pero que no cree que vaya hacer que el de este año sea un Carnaval distinto. Porque dice: él es Abraham y es tal cual ha sido siempre, y eso no va a cambiar.


3. Rosica ( 2020 )

Hay personas para las que el Carnaval significa mucho más que el esconderse detrás de un disfraz. Es o ha sido una cita ineludible, en la que sacar el lado más cómico para divertirse y divertir a los demás. Es el caso de nuestra Caravalera de Honor 2020, persona ilustre de esta fiesta, a la que cabe atrubuirle también una gran labor en la pervivencia de nuestra casi desaparecida 'Mascaruta'. Hablamos de Rosa Jiménez Cuartero, a la que todos conocemos como La Rosica. Podemos decir que Carnaval del que hoy disfrutamos ha experimentado cambios con respecto al que nuestra protagonista conserva en los recuerdos de su memoria. Distinto, aunque en esencia...es muy similar, según ella misma nos ha relatado con motivo del reconocimiento que recibirá en este Carnaval que está a punto de comenzar. A sus 80 años y medio recuerda las divertidas tardes en las que ella y su siempre compañera, Carmen, La Périta”, salían al Carnaval, algunas veces hasta a escondidas de sus maridos. Aprovechaban las horas en las que éstos se iban a las labores del campo para salir a disfrutar del Carnaval. "Era escuchar la música de las charangas y se me salía el corazón", reconoce. Ataviadas con una toquilla (la que fuera) y una careta, llegaban a la plaza, donde - con mucho afán - "daban la murga" a todo aquel que se cruzaba en su camino.


"Nos lo pasábamos en grande. Nos reíamos un montón porque nadie nos conocía", cuenta La Rosica, al tiempo que relata cómo su " murga" iba más allá del Ay qué tonto que eres que no me conoces. "Le hacíamos creer a la gente que éramos otras personas. La confundiamos de tal modo que nunca sabían quienes éramos". En su ejercicio de nostalgia carnavalera, La Rosica rememora algunos de los números que ha protagonizado y habla con especial entusiasmo del día en el que ella y Carmen se disfrazaron de La Bella y La Bestia. Tenía ya sesenta años y acabó subida por las rejas. Un número que, dice, causó muchas risas entre todo aquel que las veía. Cómo este, La Rosica podría contar innumerables momentos más, pues desde siempre ha sido fiel a esta fiesta del disfraz, de ahí su reconocimiento como Carnavalera de Honor. Y aunque para su 'Carnaval de baúl' necesitaba coser más bien poco, La Rosica no dudaba en coger aguja e hilo para ayudar a confeccionar las vestimentas que después lucían otros carnavaleros y carnavaleras. Es una pena que hace un año decidiera colgar la máscara y la toquilla, aunque...no descarta escaparse algún rato en este año tan especial para ella. Pero, al margen de lo que finalmente decida, La Rosica anima al resto de tarazoneros y tarazoneras a mantener vivo el Carnaval, ya sea con disfraces más elaborados y bonitos, o con los trapos de siempre. " El Carnaval hay que disfrutarlo y mantenerlo. Y el que no lo conozca, que venga a vivirlo". Esta es la invitación que La Rosica manda a todo aquel que todavía no sepa lo que en estos días se cuece en nuestro pueblo. Invitación a la que, con su permiso, nos sumamos también desde la Asociación Carnavalera.